Los sucesos económicos de los últimos años y la actual recesión que abarca la mayoría de economías nacionales del mundo han puesto en evidencia que la innovación tiene que ser la mayor prioridad estratégica para que un negocio tenga éxito. Sin embargo, diferentes encuestas entre los directivos de las principales empresas participantes del mercado mundial (1,2,3) indican que hay mucha diferencia entre la intención de innovar y la capacidad de llevarla a cabo.
Dichas encuestas señalan las siguientes barreras como las más importantes para la innovación:
  • Falta de tiempo para la implantación de procesos de innovación.
  • Largos períodos de tiempo necesarios para desarrollar ideas innovadoras antes de que estas empiecen a dar beneficios económicos.
  • Cultura contraria al riesgo.
  • Incapacidad de seleccionar bien las ideas con potencial de beneficios.
  • Falta de liderazgo creativo.
  • Falta de recursos y de capital.
Bajo presión de la situación económica precaria actual, las empresas han empezado a dar mayor importancia a los procesos de mejora incremental, comparado con la prioridad que se concedía en años anteriores a la innovación disruptiva. Y podemos observar que las principales áreas  en que se aplican los esfuerzos innovadores en la mayoría de las empresas son: (2)
  • Creación de nuevos productos y servicios para ganar nuevos mercados.
  • Eficacia de procesos y reducción de costes.
  • Marketing.
Curiosamente, según los estudios realizados (2), el área que menos atención innovadora recibe es la de Recursos Humanos. Una paradoja, pues justamente este terreno debería ser prioritario, porque desarrollar el potencial creativo de los empleados y sus capacidades de solución creativa de problemas permitiría a las empresas superar las barreras indicadas anteriormente.

Cultivar la creatividad de los trabajadores aumentaría las capacidades de las organizaciones en su potencial creativo y las haría más eficaces con los recursos existentes, lo que eliminaría la necesidad de invertir en recursos adicionales en los procesos de innovación formales. Y solucionaría el problema de liderazgo, ya que las organizaciones mismas educarían a sus propios líderes internos que llevarían a cabo el desarrollo de una cultura creativa e innovadora.  Desarrollar en los empleados las capacidades de solución creativa de problemas los ayudaría ser más efectivos al evaluar, seleccionar y desarrollar ideas. Convertir estas capacidades en una mentalidad y una forma natural de actuar también eliminaría la necesidad de invertir tiempo en el desarrollo de procesos formales de innovación. Una organización que apoya el desarrollo del potencial creativo de su capital humano se convierte por definición en una fábrica de innovación. 

Desafortunadamente, la realidad actual todavía es muy distinta. Según algunos estudios la mayoría de las organizaciones no solamente no promociona sino que en muchos casos inhibe la actitud creativa y las maneras de trabajar innovadoras.
Las características más importantes de una actitud innovadora incluyen: (3)
  •  Motivación para cambiar, afrontar el cambio o llevarlo a cabo.
  • Apertura hacia nuevas ideas.
  • Capacidad de resolver problemas creativamente.
Para que estos rasgos se desarrollen y florezcan, las organizaciones tienen que promocionar el valor de riesgo y estructuras organizacionales más horizontales. Y es exactamente esto lo que ya hacen las empresas líderes del mercado, que ganan a sus competidores en niveles de rentabilidad, eficacia y crecimiento de ingresos. Y nuevamente los estudios señalan (4) que estas empresas-líderes se distinguen por tres características principales:
  • Innovación como parte de la estrategia, posicionamiento fuerte gracias a estrategias creativas.
  • Prácticas laborales innovadoras, uso creativo de los recursos y promoción de la actitud creativa entre todos los trabajadores.
  • Liderazgo y estructuras organizacionales que apoyan la flexibilidad mental, nuevas maneras de pensar y ponen el énfasis en el desarrollo del capital humano.
Así que la próxima vez que usted se plantee la pregunta de cómo su empresa podría superar la crisis, mejor pregúntese si su empresa ha invertido lo suficiente en creatividad.

REFERENCIAS:
  1. BCG (2010). Innovation 2010: A Return to Prominence – and the Emergence of a New World Order. The Boston Consulting Group.
  2. Ernst&Young (2010). Connecting Innovation to Profit: The key insights from the worlds’s leading entrepreneurs. EYGM.
  3. Patterson, F., Kerrin, M., Gatto-Roissard, G., & Coan, P. (2009). Everyday Innovation: How to enhance innovative working in employee and organizations. NESTA.
  4. E-Metrixx (n.d.). Organizacional Creativity [web post]. Retrieved from http://www.e-metrixx.com/me2-creativity-profit/organisational-creativity/.