La próxima vez que alguién le dice que la técnica creativa de brainstorming no funciona y está sobre valorada, pienselo dos veces.
 
 
Hoy en día las cuestiones acerca de la innovación y de la creatividad para innovar son el núcleo de numerosas discusiones. Y el hecho no es sorprendente, ya que la capacidad de innovar y de solucionar problemas de una manera creativa se han convertido en las competencias cruciales para nuestra supervivencia hoy por hoy. 

Uno de los tópicos más frecuentes en dichas discusiones es la eficacia o ineficacia de diversas técnicas y metodologías de creación de ideas para innovar. A menudo uno se encuentra con exclamaciones del tipo: "El brainstorming no funciona" o "Las sesiones creativas no dan resultados".

Dejando al margen los argumentos sobre las ventajas o desventajas que una metodología puede tener en comparación con otras, me gustaría exponer a continuación ciertas reflexiones sobre unos factores que juegan un rol importante en el posible éxito o fracaso de una sesión creativa: 

  1. Brainstorminglluvia o tormenta de ideas, en español, no representa la totalidad del proceso creativo. Solamente es una técnica de creación de ideas, una de muchas, aunque sigue siendo una de las más utilizadas. Cabe señalar que el proceso de creación de ideas tiene sentido cuando está orientado a una función. La primera fase, e importantísima, es la exploración del problema. En otras palabras: para encontrar la respuesta hay que plantear la pregunta adecuada. Lo que ocurre después de la creación de ideas también es sustancial, ya que ninguna idea nace ya lista para ser llevada a cabo. Toda idea, incluso la idea más brillante, requiere una elaboración. El proceso de Solución Creativa de Problemas abarca todas estas fases, no  sólo la de creación de ideas.
  2. Para rendir los resultados buscados una sesión de brainstorming tiene que seguir ciertas reglas, la más importante: la suspensión del juicio. Muchos perciben esta regla como mera prohibición de expresar opiniones negativas sobre las ideas de los demás. Tal interpretación, sin embargo, es demasiado superficial. No se trata únicamente de no decir lo que se piensa sobre la idea de otro, sino de separar los procesos mentales de creación y de evaluación de ideas. Esta separación tampoco significa que no haya que evaluar las ideas nunca, para acabar al fin con un montón de propuestas poco factibles. La suspensión del juicio entraña que simplemente hay un tiempo para crear las ideas y un tiempo para valorarlas, y es muy importante separar ambas fases. Por ello, más allá de no decir la opinión en voz alta, lo que es oportuno es procurar no evaluar, ni siquiera mentalmente, ni las ideas de los demás ni las propias,  en la fase de búsqueda de opciones .
  3. Múltiples estudios han demostrado que las sesiones guiadas por un profesional producen mejores resultados en términos de cantidad, originalidad y calidad de ideas. En España se suele utilizar el término "dinamizador" para designar este rol en una sesión creativa (en lugar del término inglés "facilitator"). A mí, sin embargo, me parece que la palabra "dinamizador" se queda corta y no representa la totalidad de la función que cumple un profesional de la creatividad. Prefiero el término "gestor de proceso creativo", puesto que su papel va mucho más allá de dinamizar las sesiones. El gestor de proceso creativo guía al grupo durante la totalidad del proceso: empezando por la identificación de los objetivos, la formulación de retos y acabando por la elaboración del plan de acciones que permitirá llevar a cabo la solución creativa. El gestor de proceso creativo tiene visión global de todo el proceso y del funcionamiento del grupo así como de cada miembro individual dentro de él. Sus conocimientos y su posición desde fuera le permiten adecuar las técnicas utilizadas en cada fase a la situación, al reto y al grupo, y gestionar las interacciones entre los participantes para asegurar el nivel de energía apropiado para cada momento.

La conclusión es que, realizada de una manera profesional y cumpliendo los requisitos descritos arriba, una sesión creativa puede brindar unos resultados espléndidos, que a la vez pueden ser innovadores, realizables y responder a los objetivos planteados.
 
 
Solución Creativa de Problemas como metodología fue desarrollada originalmente por Alex Osborn. Alex fue uno de los fundadores de la agencia publicitaria BBDO (aquella que nos acercó a las partes norte y sur de nuestro cerebro, entre muchas otras cosas).

Mucho tiempo atrás, siendo uno de los cuatro socios fundadores de la empresa para la que trabajaban 500 personas, de las cuales 200 eran pagadas precisamente por ser creativas, Osborn ya estaba buscando maneras de aumentar las capacidades de los empleados de la agencia de crear ideas potentes. Y como resultado de sus investigaciones escribió un librito. Tenía 38 páginas y se titulaba: "How to think up" ("Cómo idear"). En esta obra Osborn sentó los primeros fundamentos de la técnica de “brainstorming” (lluvia de ideas).

La técnica se hizo muy popular entre sus colegas publicistas. Y es que, es más, ayudaba a la empresa a utilizar el potencial creativo no solamente de sus "creativos" sino de todos los empleados. Tan popular fue el libro, que Alex Osborn escribió muchos más sobre el proceso creativo.

En 1954 Osborn fundó la Fundación para Educación Creativa (Creative Education Foundation), y justo en ese mismo año General Motors le hizo un pedido extraordinario: 330.000 copias de su libro "The gold mine between your ears" ("La mina de oro entre tus orejas"). Osborn enmarcó la hoja del pedido y la colgó en una pared de su oficina.

Hoy en día es muy común hablar de brainstorming. Y aunque esto sería ya tema para otra discusión, creo que es importante remarcar que Solución Creativa de Problemas no se limita solamente a esta técnica. Es mucho más que una lluvia de ideas. Abarca todo el proceso de solución de problemas: desde el análisis de la situación y la formulación del reto hasta el desarrollo de una idea innovadora y original en un plan de acción que permita llevar a cabo la solución. Solución Creativa de Problemas no es un proceso lineal. No es un algoritmo,. No es un conjunto de reglas. Es más bien una filosofía de vida. Un guía que abre puertas. Pero de ello ya hablaremos.